
Con que alegría te lanzaste al espacio, a la noche y a la aventura.
Rojo tu corazón, roja la estrella que te alumbra.
До свидания!
el arte de Fernando Calvi!
De chico, en Córdoba, me llevaron al zoológico.
Allí estaba, el temible mono Silvio, arrojando furioso naranjas a la gente.
La gente se reía, nerviosa. Menos el que recibía el naranjazo en la frente.
Ese reiría en el futuro, cuando contara la anécdota a sus seres queridos.
En esa misma época, recuerdo, había una mujer que bailaba dentro de una jaula, en un circo.
Tras bailar un rato se convertía en un temible y furioso gorila, pero esa es otra historia.
Que duerman bien,
CALVI!